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Movilion

Argentina: los pagos móviles buscan su lugar

servicios_financieros_movilesLa suerte de las distintas alternativas de pagos móviles en ese país refleja que los usuarios aún no logran adoptar la modalidad para su vida cotidiana según destaca un artículo reciente de Cronista. Las experiencias de Naranja Mo y Wanda Móvil, orientadas a los micropagos y al envío de dinero entre personas, fueron desactivadas.

Las que permanecen son impulsadas por plataformas de pago electrónico con versión online, como DineroMail by PayU, MercadoPago, Monedero y una aplicación de Cines Hoyts.

En el caso de DineroMailbyPayU, el 8% del total de las transacciones que procesan provienen de un equipo móvil. En el de MercadoLibre, es el 10%. Por su parte, desde Monedero, cuentan que hay 250.000 tags y tarjetas que procesan unos 700.000 pagos de boleto de subte por mes.

Para Javier Buitrago, Country Manager de DineroMail, la disparidad entre la cantidad de smartphones y las operaciones relacionadas se debe a que los usuarios se encuentran en un período de adaptación. “

“En nuestro caso, el 47% de los pagos que procesó nuestra plataforma en 2013 provino de pagos en efectivo -dice Buitrago-, y el 53% restante a través de tarjetas de crédito”. El hecho de que el 23% de la población argentina no está bancarizada y que el 47% aún realiza pagos en efectivo refleja la desconfianza que aún despiertan los plagos online”.

Desde Monedero, coinciden en el análisis. “La tarjeta Monedero sigue existiendo porque se usa en nichos, como los socios de clubes como Ríver, Vélez, Boca, o cadenas de gimnasios, como Megatlón, y porque, en estos lugares, se necesita identificar al socio con la foto”, dijo Claudio Maggi, gerente General de Monedero.

A partir de la tarjeta Monedero, con la que se paga el subte, la firma creó la Monedero Tag, un chip que se pega detrás del móvil para abonar no solo el subte sino, también, servicios en cadenas de quioscos o comidas.

Además de la red de subte, esta opción trabaja con más de 2.500 comercios, en los que se realizan cerca de 30.000 transacciones por mes. Al respecto, Maggi recuerda la visión de Visa, que compró Monedero del Grupo Roggio a principios de 2012 con una perspectiva estratégica: posicionarse para el cambio que espera para los medios de pagos tradicionales. “Tiene que ver con los soportes de pago del día a día, donde los celulares tienen un rol importante”, amplía.

La tarjeta Monedero, que inauguró ese camino cuando, hace una década, creó la Subtecard, es un ejemplo de ello. De hecho, en la actualidad, la firma se encuentra en negociaciones para avanzar con el resto del sistema de transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires y en otras provincias. Hoy, Monedero se usa en Neuquén, con 200.000 tarjetas en funcionamiento, y está extendiendo su uso a Bariloche y Tucumán.

Sin embargo, hay también otros segmentos que podrían impulsar el uso de esta tecnología móvil. “Los sectores donde los usuarios se sienten más seguros son aplicaciones, música y libros. Sin embargo, con el paso del tiempo esta tendencia se extenderá. Por ejemplo, hoy Groupon Argentina posee una aplicación móvil, que utiliza DineroMailbyPayU, por la cual venden productos y servicios, y, que, como tienen tiempo específico de oferta, a veces, los usuarios se animan a realizar los pagos, en el momento, mediante su móvil”, afirma Buitrago. Cuando los usuarios encuentran herramientas sencillas, que faciliten la concreción de una operación, cualquiera sea, hay adopción.

Maggi, de Monedero, agrega: “Los medios de pagos innovadores tienen que estar presentes, pero su uso no será explosivo. Es la razón por las que las tarjetas y las bandas magnéticas siguen existiendo”.

MercadoLibre, con más de 9,1 millones de descargas de la aplicación en el móvil, pretende que las compras que se realicen por este canal también se paguen por la misma vía. El 12% del tráfico de MercadoLibre, en la región, proviene hoy de dispositivos móviles, informa la empresa. Es decir, en este caso, el pago móvil está asociado al comercio móvil, aunque no es excluyente. El objetivo es que usen la plataforma para realizar cualquier otra transacción, refuerzan desde la compañía.

El caso de Hoyts, hoy, es considerado como uno de los más exitosos, en materia de pagos móviles. Si bien se desconoce aún cuántas del 1,8 millón de entradas anuales, que se venden por año en sus salas, se generan a través de su app móvil, es cada vez más frecuente ver su uso en la vía pública.

En abril, la empresa sumó otra aplicación, que permite comprar pochoclos y golosinas, a través de un acuerdo con BlackBerry. Se trata de la primera experiencia en el país donde se utiliza la tecnología inalámbrica Near Field Comunication (NFC) para realizar un pago vía móvil. Con sólo apoyar los smartphones en carteles dotados de NFC se puede adquirir los productos sin necesidad de hacer una cola. La aplicación permite además ver la cartelera o comprar entradas. “El uso de esta nueva manera de comprar tiene que ver, al principio, con la educación.

La experiencia que estamos recogiendo en este corto tiempo fue buena. Pero, también, sabemos que es un solo caso. Que la gente lo adopte llevará tiempo”, indica Matías de la Cruz, gerente de Alianzas en la Argentina para BlackBerry. El especialista considera que, para lograr la masificación del pago móvil, el camino pasa por su implementación en el país, en un sector en particular: el transporte público. De la Cruz recuerda que el transporte es usado a nivel masivo por la población y, si el usuario lo encuentra útil en cuanto al ahorro de tiempo y comodidad, no tendrá dudas en adoptarlo.

Las empresas tienen mucho que impulsar en este sentido. Especialmente las dedicadas a las ventas online. Según Buitrago, “aún existen websites que no se adaptan a formatos móviles y complican la experiencia que puede tener el usuario a través del móvil. Deben trabajar en la versión móvil del sitio o, incluso, en aplicaciones y, luego, invitar a clientes a usarlo”.

En cuanto al uso de NFC para impulsar los pagos móviles, de la Cruz destaca: “La dificultad que tiene esta tecnología se relaciona con los lectores NFC. En Brasil, el parque de lectores (POS) ya tiene incorporada esta funcionalidad pero, en la Argentina, habría que cambiarlos a todos y éso resultaría caro. De modo que hay que recurrir a otros elementos que permitan que esta funcionalidad se masifique. Seguramente, van a aparecer casos bien puntuales”.

Como se advierte, las alternativas siguen en período de experimentación. Se desactivan las que no seducen y permanecen las que representan una ventaja para los usuarios, aunque su adopción no sea masiva. Como todo cambio cultural, se trata de saber darle el tiempo y posicionarse, mientras tanto.

Vía Cronista.