Por Nicolás Falcioni
@nicolasfalcioni
Uno de los temas en el incipiente negocio de la billetera móvil es la definición de los roles para cada uno de los participantes. Muchos analistas creen que la forma más efectiva de crear un negocio exitoso en este rubro sería adoptar un enfoque de sistema abierto, que le permita a distintas billetera móviles acceder a los servicios de múltiples proveedores de contenido. Algo como un hub nodal de servicios sobre una base estándard.
Los usuarios suelen tener una billetera físicia pero podrían tener varias billeteras digitales, y con múltiples actores compitiendo por una ventajas en este mercado naciente, la normalización y la interoperabilidad no son cosas fáciles de conseguir. A su vez, la falta de una norma atenta contra la experiencia y contra la adopción por parte de los usuarios.
El tema es, antes que nada, sistémico ¿Cómo hacer que los competidores acuerden reglas que permitan el juego? Desde la teoría, la gente de Mobey Forum cree que un primer paso es definir lo que ellos llaman “puntos de control" de una billetera móvil. Se trata de instancias clave que pueden ser controladas por cualquier actor, si bien hay algunos que por sus caracterísiticas están mejor posicionados para liderar unas sobre otras.
A su vez, Mobey Forum divide los puntos de control en dos grandes grupos con un criterio cronológico. El primero se refiere al momento de gestación de la billetera, que determina cómo los usuarios van a habilitar la aplicación de billetera en sus dispositivos. Y un segundo grupo enfocado en la operación de la billetera, es decir, los que van a permitir el uso diario del serivico (cómo se conecta y qué red, la resolución de la transacción in-situ, el flujo de datos, etc.)
Así, se identificaron los siguientes puntos de control:
De habilitación
Conexión desde y hacia la billetera: controla qué tipo de dispositivo, sistema operativo o aplicación móvil puede conectarse a los servicios, y tiene ingerencia en la entrega de contenidos según el nievel de cada usuario.
Canales de distribución: controla la distribución de la billetera móvil y el acceso a la aplicación por parte del usuario. No se refiere al contenido sino a la aplicación en sí. Acá el rol dominante lo tiene los fabricantes, los desarrolladores de sistemas operativos y dueños de tiendas de aplicaciones.
Adquisición de clientes e inscripción: controla cómo los usuarios se incriben a los servicios de la billetera móvil. Controla la principal vía de acceso a segmentos de clientes existentes y a los canales de comercialización. Proponderan los bancos, las tarjetas, algunos MVNOs, y otras grandes organizaciones con relación directa con la gente, por ejemplo, una empresa de transporte público o un ente gubernamental.
Operativos
Conexión tecnológica: controla los portadores y las diversas tecnologías de conexión necesarias para la interacción entre la billetera móvil (embebida en el dispositivo) y los servicios relevantes. Típicamente SMS, USSD, WAP, Bluetooth, NFC, WiFi, etc.
Canales para agregar valor y contenido: Para hacer pagos desde la billetera móvil, el usuario necesitará por lo menos un canal acceder a los fondos, un enlace directo a su cuenta bancaria o tarjeta de crédito/débito, o a través de cuentas móviles dedicados, por ejemplo de valor almacenado en una cuenta de prepaga. También se puede agregar valor desde un cupón o con la oferta de un retail.
Flujo de datos: el control del flujo de datos hacia y desde la billetera se logra de distintas formas, administrando la sesión o transacción, proveyendo la interconección entre redes de pagos, y a través de cualquier punto que requiera un protocolo. El propietario del punto de control del flujo puede ser un operador móvil virtual, o incluso en un sistema abierto, puede ser quien controle la encripción del elemento seguro (SE).
La propiedad de los datos: cuando hablamos de datos en una billetera móvil no nos referimos solo a lo transaccional, también abarca los productos consumidos, la ubicación, las preferencias, lealtad y mucho más. El punto de control acá tiene que ver con permitir su uso por las demás partes del ecosistema. La propiedad de los datos es un tema particularmente sensible y si bien va más allá de la billetera móvil, la introducción de éstas crea nuevos esenarios, por la combinación de los diferentes actores.
Como reflexión final me parece que el concepto de “puntos de control” es útil en tanto se le asigne a cada uno la capacidad de control que habilita. Por ejemplo, los operadores móviles son los propietarios de la red de datos, pero eso no implica que tengan control sobre las transacciones financieras que vehiculizan dichos datos. Su control sobre la red es fuerte, pero no cuentan con herramientas para hacerlo valer en la negociación con el resto de los participantes.